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Visita Inesperada de Fontaneros: Encuentros Ardientes con Reparadores Atractivos

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El día comenzó con un calentador de agua roto, pero terminó con algo mucho más primitivo cuando aparecieron tres fornidos reparadores de SZL-029. Se suponía que iban a arreglar las tuberías, pero en el momento en que pusieron sus ojos en la amiga del dueño, una mujer impresionante de Madou, todos los pensamientos de trabajo se desvanecieron. Ella estaba recostada en la sala, vestida solo con una bata transparente que apenas ocultaba sus curvas, y su mirada sensual invitaba al desastre. Uno de los lobos, un bruto musculoso con tatuajes serpenteando por sus brazos, no dudó: la empujó contra la pared, sus manos ásperas rasgando la tela mientras reclamaba su boca con un beso salvaje. Los otros dos observaban, sus pollas ya tensas contra sus pantalones de trabajo, antes de unirse, sus dedos callosos explorando cada centímetro de su piel expuesta. Los gemidos llenaron el aire mientras se turnaban para devorarla, sus lenguas lamiendo sus pezones y deslizándose hacia abajo para saborear su humedad, convirtiendo la reparación en una frenesí crudo y animalístico. Pronto, la escena cambió al dormitorio, donde la belleza de Madou fue despojada completamente desnuda, su cuerpo brillando con sudor bajo la luz tenue. El lobo principal, el de los tatuajes, la colocó a cuatro patas, abriendo su culo para su gruesa y palpitante polla. Se la clavó por detrás sin piedad, cada embestida hundiendo su cara en el colchón mientras ella gritaba en éxtasis. Mientras tanto, el segundo reparador forzaba su longitud por su garganta, ahogándola con cada empuje profundo, mientras el tercero se arrodillaba entre sus piernas, su boca prendida de su clítoris, chupando y mordisqueando hasta que ella temblaba incontrolablemente. Sus gruñidos y sus gritos ahogados crearon una sinfonía de depravación, la habitación apestando a sexo y dominación mientras la usaban como un juguete, pasándosela para follar cada agujero hasta que goteaba y suplicaba por más. Al final, el calentador de agua fue olvidado, reemplazado por un desorden pegajoso y agotado de cuerpos enredados en el suelo. La amiga de Madou yacía exhausta, cubierta de semen de los tres lobos, su coño hinchado y abusado por sus embestidas implacables. La tomaron una última vez en una brutal orgía, llenando su boca y culo con su semilla antes de finalmente sacársela, dejándola como un despojo gimiente y satisfecho. Mientras se subían los cierres y recogían sus herramientas, sonreían con malicia al recordar cómo una simple llamada de reparación se convirtió en esta sesión dura, la amiga del dueño marcada para siempre por su lujuria salvaje.
hace 2 meses
Categoría: AV Chino

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