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Deseo Prohibido: La Pasión Oculta de Mi Madre

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Nunca pensé que vería a mi propia madre así. La forma en que gemía, mordiéndose el labio mientras abría las piernas para mí en la penumbra de nuestra sala. Sus ojos estaban entrecerrados, perdidos en una neblina de lujuria que nunca había presenciado antes. Susurró mi nombre, su voz temblorosa de necesidad, y supe que no había vuelta atrás. Su piel estaba tibia bajo mis dedos, suave y acogedora, mientras recorría la curva de su cadera. Guió mi mano más abajo, presionándola contra el calor húmedo entre sus muslos. Podía sentir su pulso, rápido y desesperado, igual al mío. Esto estaba mal, muy mal, pero se sentía tan jodidamente bien. Me atrajo hacia ella, sus piernas se enredaron en mi cintura, atrayéndome hacia su calor. Su boca encontró la mía, hambrienta y exigente, nuestras lenguas bailando en un ritmo prohibido. Podía saborear su excitación, dulce y embriagadora. Arqueó la espalda, presionando sus pechos contra mi pecho, sus pezones duros contra mi piel. Hundí mi rostro en su cuello, inhalando su aroma—una mezcla de perfume, sudor y algo primal. Sus uñas se clavaron en mis hombros mientras la penetraba, lento y profundo. Ella gritó, un sonido que era mitad placer, mitad dolor, y supe que ambos estábamos perdidos. Después, yacimos enredados, nuestra respiración entrecortada y nuestros cuerpos pegajosos de sudor. Ella trazaba patrones perezosos en mi pecho, sus dedos dejando estelas de fuego. 'No podemos contarle a nadie', susurró, su voz ronca por sus gritos. 'Este es nuestro secreto'. Asentí, atrayéndola más cerca, sintiendo su latido disminuir contra el mío. Pero incluso mientras la sostenía, sabía que esto era solo el comienzo. La culpa llegaría después, pero en ese momento, solo podía pensar en la próxima vez que la tendría, la próxima vez que probaría su dulzura prohibida.
hace 2 meses
Categoría: AV Chino

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