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[MFYD-139] Verano Pegajoso: Encuentros Íntimos con Mi Lujuriosa Cuñada en el Campo

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Mierda, mírala. Sakura Okuda, la cuñada caliente que volvió al campo ese verano. Está toda sudada por el calor, sus grandes tetas apenas contenidas en esa camiseta fina, los pezones atravesando la tela como si suplicaran que los chupen. La recuerdo agachándose para recoger una sandía, su falda subiéndose para mostrar esos muslos gruesos brillando de humedad. Sabía que la estaba mirando, lo puto sabía. Esa mirada que me lanzó por encima del hombro, mordiéndose el labio—era una invitación. El aire estaba denso de humedad y lujuria, y solo podía pensar en enterrar mi cara entre esas tetas sudorosas, saboreando la sal en su piel. Ella entraba del jardín, goteando sudor, y yo ya estaba duro solo de verla. Su cuerpo de mujer casada, maduro y maduro, listo para que un joven semental como yo lo reclamara. Esa tarde, entró en mi habitación sin llamar, su pelo pegado a la frente, respirando fuerte por el calor. 'Ayúdame con esto', dijo, tirando de la parte trasera de su vestido. Mis manos temblaban mientras lo desabrochaba, viéndolo caer al suelo. No llevaba sujetador. Sus grandes tetas se balanceaban libres, pezones oscuros y erectos. No pude evitarlo—la agarré por detrás, mi polla presionando contra su culo a través de mis shorts. Ella gimió, empujando hacia atrás, restregándose contra mí. El sudor hacía su piel resbaladiza, y deslicé mis manos hasta sus tetas, apretándolas, pellizcando sus pezones. Se dio la vuelta, se arrodilló y tomó mi polla en su boca, baboseándola toda, su lengua girando alrededor de la cabeza. Me corrí en su boca, espeso y caliente, y ella tragó cada gota, mirándome con esos ojos hambrientos. Más tarde, en el futón, follamos como animales. Las ventanas estaban abiertas, pero no nos importaba si alguien oía. Ella estaba arriba, cabalgándome, sus tetas rebotando en mi cara. Las chupé, saboreando el sudor y su perfume. Estaba tan mojada, su coño agarrando mi polla como un puño. 'Fóllame, folla a tu cuñada', susurró, sus caderas golpeando hacia abajo. La volteé, la tomé por detrás, embistiendo tan fuerte que el futón se deslizó por el suelo. Su culo rebotaba con cada embestida, y me corrí dentro de ella, mi semen mezclándose con el suyo, goteando por sus muslos. Nos quedamos allí, pegajosos y exhaustos, el calor del verano pegando nuestros cuerpos. Ese fue el verano en que aprendí lo que era el sexo real. Sudor, semen y una mujer casada caliente que no se cansaba nunca.
hace 2 semanas
Serie:MFYD
Etiqueta:Tameike Goro-
Director:Masaki Nao
Modelos:Okuda Saki
Categoría: Censurado

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